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Diferencia entre prebióticos y probióticos: qué son los postbióticos y cómo se relacionan con la microbiota

30 sept
9 min de lectura

Prebióticos, probióticos y postbióticos relacionados con la microbiota intestinal

Probióticos, prebióticos, postbióticos, simbióticos, microbiota, microbioma… El interés por la salud intestinal ha crecido tanto que también ha aumentado la cantidad de términos que aparecen en etiquetas, suplementos, alimentos y contenidos de bienestar.

El problema es que muchas veces se utilizan como si significaran lo mismo.

Comprender la diferencia entre prebióticos y probióticos, y conocer qué son realmente los postbióticos, permite interpretar mejor estas palabras y evitar algunas de las simplificaciones más comunes.

Por ejemplo:

una fibra no es automáticamente un prebiótico, un alimento fermentado no siempre es un probiótico y una bacteria inactivada no se convierte automáticamente en un postbióticos.

Entonces, ¿Qué significa realmente cada término?


Empecemos por la microbiota intestinal

Nuestro aparato digestivo alberga una enorme comunidad de microorganismos.

A este conjunto de microorganismos presentes en un entorno determinado se le conoce como microbiota.

En el intestino pueden encontrarse bacterias, hongos, virus y otros microorganismos que interactúan entre sí y con nuestro organismo.

Estas comunidades participan en procesos relacionados con:

  • fermentación de componentes de los alimentos

  • producción de determinados metabolitos

  • interacción con el sistema inmunológico

  • metabolismo de ciertos nutrientes

  • mantenimiento del entorno intestinal

Sin embargo, hablar de microbiota saludable no significa simplemente tener muchas “bacterias buenas”.

La ciencia actual entiende la salud intestinal como un fenómeno mucho más complejo, donde influyen la dieta, los medicamentos, el sueño, la actividad física, la edad, el entorno y otras características individuales.


Microbiota y microbioma: ¿son lo mismo?

Aunque muchas veces se utilizan como sinónimos, no significan exactamente lo mismo.

La microbiota se refiere principalmente a los microorganismos presentes en un entorno determinado.

El término microbioma puede utilizarse de manera más amplia para incluir esos microorganismos, sus genes, sus funciones y el entorno en el que interactúan.

Para el consumidor cotidiano, la distinción puede parecer pequeña, pero ayuda a entender por qué la investigación sobre salud intestinal no consiste únicamente en contar bacterias.


¿Qué es un probiótico?

Un probiótico es un microorganismo vivo que, administrado en cantidades adecuadas, proporciona un beneficio para la salud del huésped.

Esta definición es importante porque establece varias condiciones.

Para hablar correctamente de un probiótico:

  1. debe tratarse de un microorganismo vivo;

  2. debe estar presente en una cantidad adecuada;

  3. debe existir evidencia de un beneficio para la salud.

Por eso, encontrar bacterias vivas en un alimento o suplemento no significa automáticamente que podamos llamarlo probiótico.


La cepa importa más de lo que parece

Cuando hablamos de probióticos, uno de los errores más frecuentes es fijarse únicamente en palabras generales como: Lactobacillus o Bifidobacterium.

Pero los microorganismos probióticos pueden identificarse con un nivel mucho más específico.

Normalmente podemos encontrar:

género → especie → cepa

La cepa puede ser especialmente importante porque muchos efectos observados en estudios científicos corresponden a microorganismos concretos.

Eso significa que un beneficio encontrado con una cepa específica no debería atribuirse automáticamente a todas las bacterias de la misma especie o del mismo género.

En otras palabras:

dos probióticos que parecen similares en la etiqueta pueden no tener exactamente la misma evidencia.


¿Qué significa UFC?

En productos probióticos es frecuente encontrar cifras como:

1.000 millones de UFC

10.000 millones de UFC

50.000 millones de UFC

UFC significa unidades formadoras de colonias.

Se utiliza como una forma de estimar la cantidad de microorganismos viables presentes en un producto.

Sin embargo, existe un error frecuente:

más UFC no significa automáticamente mejor probiótico.

La cantidad puede ser importante, pero también debemos considerar:

  • la cepa utilizada

  • la dosis estudiada

  • el objetivo

  • la viabilidad de los microorganismos

  • la calidad de la formulación

  • la estabilidad durante el almacenamiento

Un producto con 50.000 millones de UFC no puede considerarse automáticamente cinco veces mejor que uno con 10.000 millones.


¿Qué es un prebiótico?

Aquí encontramos una de las principales diferencias.

Un prebiótico no es una bacteria.

Un prebiótico es un sustrato utilizado selectivamente por microorganismos del huésped que aporta un beneficio para la salud.

En términos sencillos, podemos imaginarlo como un compuesto que ciertos microorganismos pueden utilizar y cuya interacción produce un efecto beneficioso demostrado.

Entre los compuestos estudiados como prebióticos se encuentran algunos tipos de:

  • inulina

  • fructooligosacáridos o FOS

  • galactooligosacáridos o GOS

  • determinados almidones resistentes


Pero el uso correcto del término depende de la evidencia disponible para cada compuesto.


Diferencia entre prebióticos y probióticos

La diferencia entre prebióticos y probióticos puede resumirse de una manera sencilla:

Probiótico: es un microorganismo vivo.

Prebiótico: es un sustrato que determinados microorganismos pueden utilizar selectivamente.

Es decir, uno corresponde al microorganismo y el otro a un compuesto que puede interactuar con determinados microorganismos de nuestra microbiota.

Aunque ambos conceptos están relacionados con la salud intestinal, no son intercambiables.


¿Toda la fibra es prebiótica?

No.

Este es uno de los errores más habituales.

Muchas sustancias prebióticas son fibras o carbohidratos no digeribles, pero:

fibra y prebiótico no significan exactamente lo mismo.

Una fibra puede tener numerosos efectos beneficiosos sin cumplir necesariamente con la definición científica de prebiótico.

Para utilizar correctamente el término prebiótico debe existir evidencia de que el compuesto es utilizado selectivamente por microorganismos y que esa interacción proporciona un beneficio para la salud.

Por eso:

no toda fibra es prebiótica, aunque algunos prebióticos sí son tipos de fibra.

Esta diferencia es especialmente importante al interpretar etiquetas y afirmaciones comerciales.


¿Qué es un postbiótico?

Los postbióticos son probablemente el concepto menos conocido de los tres.

Un postbiótico se define como una preparación de microorganismos inanimados y/o sus componentes que proporciona un beneficio para la salud.

Esto significa que, a diferencia de los probióticos, los microorganismos presentes en una preparación postbiótica ya no están vivos.

Pero hay una condición fundamental:

debe existir un beneficio demostrado.

No basta simplemente con inactivar microorganismos y llamar al resultado “postbiótico”.


¿Los postbióticos son simplemente los desechos de las bacterias?

No exactamente.

En redes sociales es frecuente encontrar explicaciones como:

“los postbióticos son los residuos que producen los probióticos”.

Esa explicación es demasiado simplificada.

Los microorganismos pueden producir numerosos compuestos durante su metabolismo, pero esos metabolitos aislados no son automáticamente postbióticos según la definición científica actual.

El concepto de postbiótico incluye una preparación de microorganismos inactivados y/o sus componentes que ha demostrado un beneficio.

Por eso conviene distinguir entre:

  • microorganismos inactivados

  • componentes celulares

  • metabolitos producidos por microorganismos

  • preparaciones postbióticas propiamente dichas


¿Si muere un probiótico se convierte en postbiótico?

No.

Esta es otra confusión frecuente.

Un probiótico que ha perdido viabilidad no se transforma automáticamente en un postbiótico.

Para que una preparación sea considerada postbiótica debe cumplir criterios específicos y existir evidencia de beneficio.

En otras palabras:

“bacteria muerta” y “postbiótico” no son sinónimos.


¿Qué son los simbióticos?

Los simbióticos combinan microorganismos vivos con uno o más sustratos utilizados selectivamente por microorganismos.

En términos sencillos, pueden combinar componentes relacionados con probióticos y prebióticos dentro de una misma formulación.

Sin embargo, tampoco deberíamos asumir que cualquier mezcla de:

probiótico + fibra = simbiótico científicamente validado.

La formulación debe cumplir criterios específicos y existir evidencia adecuada para el producto o combinación utilizada.


Probióticos, prebióticos y postbióticos de forma sencilla

Podemos resumirlos así:


Probióticos

Son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, proporcionan un beneficio demostrado.


Prebióticos

Son sustratos utilizados selectivamente por microorganismos y que proporcionan un beneficio.


Postbióticos

Son preparaciones de microorganismos inactivados y/o sus componentes que proporcionan un beneficio.

Los tres conceptos están relacionados con el ecosistema intestinal, pero funcionan de manera diferente.


¿Los alimentos fermentados son probióticos?

No necesariamente.

Alimentos como:

  • yogur

  • kéfir

  • kimchi

  • chucrut

  • kombucha

pueden producirse mediante procesos de fermentación en los que participan microorganismos.

Pero:

fermentado no significa automáticamente probiótico.

Para que un microorganismo pueda considerarse probiótico debe cumplir los criterios correspondientes y existir evidencia de un beneficio.

Además, algunos alimentos fermentados pueden ser sometidos posteriormente a procesos como calentamiento o pasteurización, lo que puede reducir o eliminar los microorganismos vivos.

La fermentación es un proceso.

“Probiótico” es una definición relacionada con microorganismos vivos específicos y beneficios demostrados.


¿Un probiótico se queda viviendo para siempre en el intestino?

No necesariamente.

Existe la idea de que consumir un probiótico significa “agregar nuevas bacterias” que se instalarán permanentemente en nuestra microbiota.

La realidad es más compleja.

Algunos microorganismos pueden permanecer temporalmente en el tracto gastrointestinal mientras se consumen y después disminuir cuando se suspende su consumo.

La capacidad de persistencia puede depender de:

  • la cepa

  • la microbiota de la persona

  • la alimentación

  • el entorno intestinal

  • otras características individuales

Además, un probiótico no necesita necesariamente permanecer para siempre en el intestino para ejercer determinados efectos.

¿Todas las personas necesitan tomar probióticos?

No.

No existe una recomendación general que indique que todas las personas sanas necesitan consumir diariamente un suplemento probiótico.

La utilidad de un probiótico depende de factores como:

  • la cepa

  • la dosis

  • la condición o finalidad estudiada

  • la duración de uso

  • las características de la persona

Por eso resulta poco útil preguntar:

“¿Cuál es el mejor probiótico?”

sin especificar para qué se quiere utilizar.

Una pregunta más adecuada sería:

“¿Existe evidencia para esta cepa y este objetivo concreto?”


Cómo elegir un probiótico con mayor criterio

Antes de elegir un producto únicamente porque contiene miles de millones de microorganismos, conviene revisar algunos puntos.


1. Identificar la cepa

Idealmente, la etiqueta debería permitir conocer género, especie y cepa.

Cuanto más específica sea la identificación, más fácil resulta relacionarla con la evidencia científica disponible.


2. Revisar las UFC

La cantidad es relevante, pero debe interpretarse en conjunto con la cepa y la dosis utilizada en estudios.


3. Revisar la fecha de vencimiento

Los microorganismos vivos pueden perder viabilidad durante el almacenamiento.

Por eso es importante saber si la cantidad declarada está garantizada hasta la fecha de vencimiento.


4. Revisar las condiciones de almacenamiento

Algunos productos requieren refrigeración.

Otros pueden mantenerse a temperatura ambiente.

Siempre deben seguirse las indicaciones del fabricante.


5. Buscar evidencia relacionada con el objetivo

Un probiótico estudiado para una finalidad concreta no debería asumir automáticamente beneficios para todas las demás situaciones.

La evidencia debe evaluarse según la cepa, dosis y población estudiadas.


¿Cómo podemos cuidar la microbiota sin suplementos?

Hablar de microbiota únicamente desde la perspectiva de los suplementos sería reducir demasiado un ecosistema complejo.

La alimentación habitual tiene un papel importante.

Una dieta variada que incluya diferentes fuentes vegetales puede aportar diversos tipos de fibra y otros compuestos que interactúan con los microorganismos intestinales.

Entre los grupos de alimentos que pueden formar parte de una alimentación variada encontramos:

  • frutas

  • vegetales

  • legumbres

  • cereales integrales

  • semillas

  • frutos secos

Además, la salud intestinal no depende exclusivamente de la alimentación.

También pueden influir factores como:

  • actividad física

  • sueño

  • estrés

  • medicamentos

  • consumo de alcohol

  • edad

  • condiciones de salud

Por eso, ningún producto aislado debería presentarse como una forma de “resetear” o “reparar” completamente la microbiota.


¿Significa esto que los probióticos no funcionan?

No.

La conclusión correcta tampoco sería esa.

Existen probióticos con evidencia para determinados usos y poblaciones.

El problema aparece cuando se intenta extrapolar el resultado obtenido con una cepa específica a todos los probióticos disponibles en el mercado.

La investigación sobre microbiota avanza rápidamente, pero todavía existen muchas preguntas abiertas sobre:

  • qué microorganismos son más adecuados para determinadas personas

  • cuáles responden mejor a determinados prebióticos

  • qué combinaciones pueden ser útiles

  • cómo influye la microbiota inicial de cada individuo

  • cuánto deben durar las intervenciones

Por eso es un campo prometedor, pero también uno en el que conviene evitar promesas universales.


¿Los prebióticos pueden producir gases?

Sí.

Algunos prebióticos son fermentados por microorganismos intestinales.

Durante este proceso pueden producirse gases.

Por eso, aumentar rápidamente grandes cantidades de ciertos prebióticos puede causar en algunas personas:

  • distensión abdominal

  • gases

  • molestias gastrointestinales

  • cambios en las deposiciones

La tolerancia puede variar considerablemente.

Como ocurre con la fibra en general, aumentar algunos compuestos de manera progresiva puede ser más tolerable que realizar cambios bruscos.


¿Los probióticos son seguros?

Para la mayoría de las personas sanas, muchos probióticos utilizados habitualmente presentan un buen perfil de seguridad.

Sin embargo, eso no significa que sean apropiados para todas las personas en cualquier circunstancia.

Las personas gravemente enfermas, inmunocomprometidas o con determinadas condiciones médicas pueden requerir una evaluación profesional antes de utilizarlos.

Esto es especialmente importante porque “natural” no significa automáticamente “sin riesgo”.


Preguntas frecuentes

¿Cuál es la diferencia entre prebióticos y probióticos?

Los probióticos son microorganismos vivos que, administrados en cantidades adecuadas, proporcionan un beneficio para la salud.

Los prebióticos son sustratos utilizados selectivamente por microorganismos y que proporcionan un beneficio.


¿Qué es mejor: un prebiótico o un probiótico?

No existe uno universalmente mejor.

Son conceptos diferentes y su utilidad depende del objetivo, la formulación y la evidencia disponible.


¿Toda la fibra es prebiótica?

No.

Algunas fibras tienen efecto prebiótico, pero no toda fibra cumple los criterios necesarios para considerarse un prebiótico.


¿Más UFC significa un mejor probiótico?

No necesariamente.

La cantidad de UFC debe analizarse junto con la cepa, la dosis estudiada, la finalidad y la viabilidad del producto.


¿Los alimentos fermentados contienen probióticos?

Algunos pueden contener microorganismos vivos, pero un alimento fermentado no es automáticamente un alimento probiótico.

Para utilizar el término probiótico debe existir evidencia relacionada con microorganismos específicos y un beneficio demostrado.


¿Qué son los postbióticos?

Son preparaciones de microorganismos inactivados y/o sus componentes que han demostrado proporcionar un beneficio para la salud.


¿Un postbiótico contiene bacterias vivas?

No.

Por definición, los microorganismos de una preparación postbiótica están inactivados.


¿Se pueden tomar prebióticos y probióticos juntos?

Sí pueden encontrarse combinados en determinados productos, pero la utilidad de la combinación depende de los ingredientes, microorganismos, cantidades y evidencia disponible.


Conclusión

Comprender la diferencia entre prebióticos y probióticos ayuda a mirar la salud intestinal con mucho más criterio. Los probióticos aportan microorganismos vivos específicos, mientras que los prebióticos son sustratos utilizados selectivamente por determinados microorganismos; los postbióticos, por su parte, corresponden a preparaciones de microorganismos inactivados y/o sus componentes con un beneficio demostrado.

Pero ninguno de estos conceptos debería analizarse únicamente por una palabra llamativa en una etiqueta. La cepa, la cantidad, la formulación, el objetivo y la evidencia disponible son fundamentales para determinar qué significa realmente un producto. Y, sobre todo, la microbiota forma parte de un sistema mucho más amplio: una alimentación diversa, el descanso, la actividad física y otros hábitos cotidianos continúan siendo elementos importantes del bienestar intestinal.


Comprender primero, elegir después

En KINNUX creemos que conocer qué hay detrás de términos como microbiota, probióticos o prebióticos permite tomar decisiones de bienestar más informadas. Antes de elegir un producto, vale la pena entender qué contiene, en qué cantidad y qué evidencia existe detrás de su formulación.

Fuentes consultadas

National Institutes of Health — Office of Dietary Supplements. Probiotics: Fact Sheet for Health Professionals.

National Institutes of Health — Office of Dietary Supplements. Probiotics: Fact Sheet for Consumers.

International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics — definiciones y consensos científicos sobre probióticos, prebióticos, simbióticos y postbióticos.

ISAPP — consenso científico sobre la definición y alcance de los postbióticos.

Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology — consenso internacional sobre salud intestinal.

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